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Psicoterapia Sensoriomotriz para diferenciar sensaciones corporales, emociones y cogniciones

Por lo general, nos cuesta diferenciar y describir las sensaciones corporales que nos provocan las emociones; tenemos dificultades para vivir las experiencias físicas que acompañan a las emociones, lo cual se agrava en caso de haber sufrido experiencias traumáticas. Lo más frecuente es que cuando a un cliente se le pide que describa lo que está sintiendo en su cuerpo, lo haga con términos que refieren a la emoción del momento, pero no tanto a cómo esa emoción se refleja en el cuerpo. Uno de los objetivos de la Psicoterapia Sensoriomotriz es que lo clientes aprendan a identificar y a describir las vivencias somáticas de sus emociones como primer paso en el tratamiento del trauma.

Como apuntan en el libro El trauma y el cuerpo, Pat Ogden, Kekuni Minto y Clare Pain, las sensaciones físicas también se pueden confundir con cómo se interpreta lo que sucede aquí y ahora, distorsión cognitiva. Es decir, las sensaciones del cuerpo pueden entenderse como una creencia. Por ello, el hecho de preguntarle a un cliente cómo experimenta esa creencia a nivel corporal, lo invita a analizar «los correlatos somáticos de las creencias», que se pueden manifestar bajo la forma de una «rigidez en el pecho, temblor en el núcleo del cuerpo, pulso rápido, constricción o entumecimiento de las extremidades, o una sensación de gran movilización energética a lo largo de todo el cuerpo».

El trauma puede genera dificultades para tomar conciencia de las sensaciones corporales, e incluso provocar alexiosomia, incapacidad de expresar con palabras las sensaciones físicas. Parte de la Psicoterapia Sensoriomotriz buscar aumentar las sensaciones para tomar conciencia de ellas y conocer qué sensaciones provocan las diferentes emociones; los clientes pueden emplear su propio contacto físico para incrementar las sensaciones en determinadas partes de su cuerpo, al igual que los  movimientos y concentrarse en ellos y sentir como el cuerpo se mueve y que sensaciones se van desencadenando.

Identificar y verbalizar sensaciones corporales es la primera fase de un tratamiento con Psicoterapia Sensoriomotriz y es necesario para desentrañar el mapa corporal del trauma y para desarrollar recursos somáticos.

Psicoterapia Sensoriomotriz: aprendiendo a identificar sensaciones desencadenadas por los recuerdos traumáticos

El disfrutar de un amplio listado de términos para describir las sensaciones corporales ayuda a los clientes a ampliar su percepción de las sensaciones. Ese vocabulario le permite describirlas y esa descripción facilita la percepción de las emociones y el procesamiento de las mismas. Cuanto más estabilizado está el cliente más sencilla será esta fase, pero en aquellos casos en los que está muy desestabilizado la Psicoterapia Sensoriomotriz favorece el trabajo con los movimientos en lugar de con las emociones, invitando, por ejemplo, a encontrar movimientos que le hagan sentirse bien.

Se trata de aprender a reconocer las sensaciones desagradables que pueden indicar el inicio de conductas reflejas autodestructivas, en lugar de entumecerse, actuar de forma impulsiva y descontrolada; se trata de preparar al cliente para identificar los precursores de la activación traumática y establecer estrategias alternativas para afrontarlo.

La Psicoterapia Sensorimotriz trabaja en la modulación de los estados de hiperactivación o de hipoactivación, el control de las conductas reflejas autodestructivas, a través de las conciencia de las sensaciones para discriminar entre las sensaciones desencadenadas por los recuerdos del trauma y las sensaciones relacionadas con situaciones no traumáticas asociadas al aquí y al ahora,  y el aprendizaje de nuevas acciones físicas.